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Espejos de Bronce en Japón

por Ian Käempfer (1)

“Cuando el espejo está oscuro el alma está sucio”

T: espejos de bronce

El origen del espejo

El uso del bronce no se presentó de manera homogénea, ni temporal ni espacialmente, puede mencionarse que su uso se remonta al Sudeste asiático (Bang Chieng en Tailandia) alrededor del 4500 a.C. No obstante, en China pueden encontrarse objetos de bronce antiquísimos (2) .
Con respecto a la técnica utilizada durante el II milenio a. C. en la aleación bronce usado para la fabricación de estos espejos incluye estaño y cobre como sus principales constituyentes, en la preparación de 25% a 27% de estaño y 60% a 70% de cobre. El reflejo de los espejos de bronce tuvo efecto sólo al pulirlos aplicando mercurio en la superficie.


Como mi objeto de estudio corresponde a los espejos japoneses, debo aludir a la influencia China, específicamente la dinastía Han (3) , la mayoría tenían una forma circular, la cual ha permanecido. Por un lado su anverso reflejaba los rostros de la gente que se ha ido, y por su reverso se encuentran elaborados diseños en relieve con un pomo en el centro para pasar una cuerda y ser colgado. En sus reversos se encuentran antiguas formas de pensamiento y registran la mitología, filosofía, folclore y religión.

Los espejos que fueron traídos hacia Japón desde la península Coreana y China durante el período Yayoi (300 a. C. – 300 d. C.) sirvieron posteriormente como importantes implementos ceremoniales de la clase dirigente en el período Kofun (S. III- S. VI d.c), quienes estaban emparentados con la familia dinástica coreana.

Estos rituales tenían relación con el Shintoismo (4) , el cual corresponde a un complejo sistema de prácticas e ideas religiosas nativas de Japón con la intención de hacer que este mundo sea mejor para sus habitantes. El Shintoismo cristalizó como institución durante los períodos Nara (710-794) y Heian (794-1185), después estuvo interactuando dinámicamente con otras religiones y sistemas filosóficos como el Budismo, Taoismo y Confucianismo.
El Shintoismo se halla arraigado en prácticas animistas rastreables hasta el período Jomon (10.000 a. C.- 300 a. C.), siendo sus ceremonias más notables practicadas desde el Yayoi en adelante por necesidades agrícolas, para ello atraen desde su hábitat naturales a los Kami, los cuales son espíritus superiores (5) que rigen todos los aspectos de la vida, ellos pueden encontrarse en elementos naturales o habitar en objetos creados por el hombre, como por ejemplo el Shintai (la forma del kami), un símbolo especial como un espejo, dentro del cual entraba el kami en ceremonias especiales que se realizaban en el edificio santuario.

Su mitología se encuentra registrada en el libro Kojiki (712 d. C.) en el cual aparece su principal diosa llamada Amaterasu Omikami (Gran Diosa que ilumina el cielo), quien es la ascendiente de la familia imperial.
Según el Kojiki Amaterasu que había sido ofendida por su hermano Susano (6) se encerró en una cueva y el día transformó en una noche eterna. Frente a esta alarmante situación, los dioses desesperados planean tentar a la diosa a salir de su guarida, para ello se reunieron ante el escondite de la diosa llevando un espejo con ocho lóbulos junto con joyas, que fueron colgados en las ramas de un auténtico árbol Sakaki, que se encontraba ubicado a las afueras de la caverna.
A continuación celebraron ceremonias rituales animadamente, de manera que llamaron la atención de la diosa, quien decidió mirar fuera de la caverna para saber el motivo de tanto alborozo. Lo primero que vio fue el espejo, del cual se sintió atraída por el brillo que emanaba, salió del todo sin dejar de contemplar su propia imagen reflejada en el espejo, que nunca antes había visto y con ello la luz volvió una vez más al mundo.
Desde entonces el espejo es el símbolo de la diosa Amaterasu.

La diosa regaló a su nieto Honinigi los atributos del poder, correspondientes a los Tesoros Imperiales (Sanshu no Jingi) que incluyen el espejo llamado “Yata no Kagami”, la espada “Kusanagi no Tsurugi” y las joyas “Yasakani no Magatama”. De este linaje divino desciende el primer emperador llamado Jimmu que ascendió al trono en el 660 a. C. como justificación ya que representan la dinastía imperial de Japón por ser los descendientes directos de Amaterasu.
Estos Tesoros aún existen y por tradición el espejo que se utilizó para hacer salir a Amaterasu de la cuerva es el mismo que se venera en el templo de Ise Daiyingu en la provincia de Mie. La espada se localiza en el santuario Astuta en Nagoya y el Magatama en el Palacio Imperial de Tokyo. Estos objetos no se encuentran a la vista del público sino que sólo pueden ser vistos por la Familia Imperial y por las principales personalidades del Shintoismo.
Los espejos de los santuarios shintoístas constituyen uno de los tres símbolos más importantes por albergar en sí el espíritu de la diosa Amaterasu, esta creencia se ha extendido hasta el emperador, quien posee un espejo sagrado antiquísimo, que se cree empañado por el espíritu de la diosa, a su vez encarna el Sol Celestial debido a su forma circular, se encontraría en las habitaciones imperiales del palacio, para que el emperador pueda rezar cada mañana en el santuario antes de comenzar su labor gubernamental.
Esta situación simboliza la unión del Estado y la Familia Imperial junto a la Diosa porque el “negocio de gobernar” (Matsurigoto) significa también servicio de Dios; en consecuencia implica que hoy en día los actos importantes del gobierno van acompañados de servicios cultuales.
El espejo en la vida cotidiana japonesa también tiene cierta relación con la magia, se cree que estos “espejos mágicos” pueden proteger a las personas de espíritus enemigo y otorgan buena suerte en la vida conyugal.
La capacidad del espejo de reflejar una imagen de las cosas tal y como son expresa la sinceridad al presentarnos una realidad objetiva, asimismo la luz que refleja se puede relacionar con el sol, que es el dador de vida como se mencionó antes a través del mito de Amaterasu. Además esta irradiación se asocia a las almas puras, como por ejemplo en el shintoismo en donde el espejo les indica de qué manera pueden alcanzar una imagen perfecta del alma como meta de iluminación.
Después de haber realizado este recorrido en los diversos sentidos que poseen los espejos, me ha permitido encontrar que tan diferentes somos al ver toda la carga simbólica que puede tener un objeto, que para la mayoría de nosotros sólo tiene un sentido utilitario, en cambio para ellos el espejo es parte de su mitología, se encuentra rodeado de un aura mágica y permanece hasta el día de hoy presente en su comunidad. De esta forma ostenta un pensamiento elaborado en el cual no se niega la posibilidad de soñar con lo diferente.

“Así como la espada es el alma del samurai,
así el espejo es el alma de una mujer”

NOTAS

1-. Ian Kaempfer. Integra Taller Bunka 1 y 2. Actualmente cursa segundo año de Historia en la Universidad de Chile.
2-. Cfr. Con “Espejos de bronce reflejan la antigüedad” Véase en Internet: en donde se alude unos seis mil años antes de Cristo. En cambio considero más prudente indicar que en China la aleación del bronce aparece alrededor del 1.800 a. C. en la fabricación de espadas con la dinastía Xia (1600 a. C.) en
3-.206 a. C. hasta el año 0. Dinastía que convirtió al Estado en confuciano, destaca por un florecimiento interior, lo que le permitió expandir su influencia tanto hacia Asia central como Oriental. Ver en:
4-. Significa “El camino de los dioses” (kami no michi), este término fue aplicado para diferenciarlo del Budismo, que llegó alrededor del siglo VI. En Kidder, Edward. “Orígenes del Hombre: El antiguo Japón I”. Ediciones Folio, Barcelona, 1995. Pág. 69
5-. La tradición llama a su panteón como las 800 miríadas de divinidades (yaoyorozu no kami). En “Encyclopedia of Japan Vol. 7” Editorial Kodansha, Japan, 1983. Pág. 130.
6-. Dios portador de la destrucción que le fue encomendado el gobierno del mundo subterráneo. En Littleton, C. Scot. “Mitología: antología ilustrada de mitos y leyendas del mundo” (Traducción Jorge González B.), Editorial Contrapunto, 2004. Pág. 459

IMAGENES por orden de aparición

Fig 1-. Espejo de Bronce en el Museo Nacional de Kioto. Diametro 20,6 cms.Periodo Kamakura (s.XIII d.c)Categoría I.C.O (Important Cultural Object)
Fig 2-. “Espejo con diseño de dioses y figuras” Diámetro: 20.9 cm., Período Kofun. Japón. Este espejo corresponde al prototipo generalmente usado por los Chinos, consistente en bandas concéntricas de varios anchos. En las exteriores es posible encontrar motivos geométricos, rodeando al diseño principal que se encuentra en el interior del espejo. Museo Nacional de Kyoto

Fig 3-.“Objetos de rituales con forma de seres humanos y espejo”. Período Nara, 645-794 Japón. Museo Nacional de Kyoto

Fig 4-.Representación de la diosa Amaterasu. Fuente: http://www.nichiren-etudes.netdicodicoimagesamaterasu.htm.jpg